Una vez concluida la impresión y encuadernación de un libro, la tarea de una empresa editorial no finaliza allí. La venta y promoción de un ejemplar es de suma importancia, ya que a través de estas dos actividades se reditúa todo el trabajo realizado por autores, editores, correctores, diseñadores, personal administrativo y las demás personas involucradas en el proceso de fabricación editorial. 

La venta de libros no es igual a su promoción. El departamento de ventas, también designado departamento de distribución, cumple con “allegar los recursos necesarios para cubrir sus gastos o difundir ideas y conocimientos”. Si bien, puede colaborar en la difusión de una obra, su prioridad es mantener un equilibro entre las satisfacciones económicas de la editorial y las satisfacciones socioeconómicas de  los lectores.

Entre las distintas opciones que considera el área de ventas para lograr este balance financiero, una de las acciones más comunes es la reducción de precios en los costos de producción de ejemplares, ya sea a través de tirajes amplios o con propiedades menos particulares. 

En 2012 se publicó una lista de los diez libros más leídos en el mundo. En primer lugar apareció La Biblia, con más de 3.900 millones de copias vendidas. FOTO: COMUNIDAD BARATZ.

Llegado el momento de la distribución, son muchas las formas de vender un libro para una casa editorial, por lo que es necesario mencionar las siguientes cuatro categorías para diferenciarlas: clientes individuales; instituciones; vendedores al menudeo y mayoristas. 

  • Cliente individual
    La editorial, mediante sus diferentes sucursales o sus instalaciones principales, vende directamente al comprador del libro.
  • Instituciones
    Los clientes más importantes son escuelas, bibliotecas, agencias de desarrollo cultural y campañas de alfabetización.
  • Vendedores al menudeo
    Por lo general, venden al interesado los libros uno por uno de distintas maneras. Entre los clientes aparecen: librerías, clubes de libros, vendedores por correo, compañías que venden libros por suscripción y vendedores ambulantes. 
  • Mayoristas
    Los mayoristas suelen ser intermediarios entre las editoriales y los vendedores al menudeo. En teoría, no venden directamente al lector, sino que realizan ventas a pequeñas empresas e instituciones.
    En ocasiones, los mayoristas reciben precios especiales luego de la adquisición de múltiples ejemplares; esta situación puede resultar favorable para ellos, mas no para las editoriales, ya que dichos acuerdos suponen recortes a las ganancias esperadas por determinada obra. 
En México, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry fue el libro más leído en 2018. El año original de publicación es 1943, y pronto se convirtió en un clásico para niños y adultos por su poética narrativa y sus ilustraciones.

Un tema con gran relevancia dentro de la distribución de libros es su exportación. Para las empresas editoriales, “la exportación [de ejemplares] genera problemas de tales dimensiones, que muchas [de ellas] prefieren no intervenir directamente y dejan todo en manos de intermediarios”. Entre los factores que afectan este tema aparecen:

  • Diferencias idiomáticas:
    Para poder leer un libro es indispensable entender el idioma en el que está escrito, asunto que puede restringir las exportaciones a países en vías de desarrollo. Estas naciones, al hablar una lengua poco común y tener acceso limitado a las más populares, dejan de ser consideradas como clientes potenciales.
    El inglés es el idioma más hablado en el mundo. El francés es otro de los idiomas más dominados. El español es la lengua más hablada en América Latina y también tiene presencia en Europa mediante España. El portugués aparece en Europa y en Brasil, el país más extenso de Latinoamérica. El chino ostenta una amplia presencia gracias a los habitantes de la República Popular China y su comunidad en ultramar.
  • Obstáculos políticos:
    La libre circulación de libros puede verse afectada por razones políticas entre la nación exportadora y la nación importadora. Las causas más comunes son la ausencia de relaciones diplomáticas y de acuerdos comerciales
  • Censura
    La prohibición por causas políticas, religiosas o morales, también es frecuente. En esta problemática, el principal argumento puede ser que determinada obra posee contenido que infringe en el bienestar del lector, de alguna institución o del Estado importador. 
  • Factores económicos
    Los factores económicos suelen ser la dificultad más grande para el comercio editorial internacional. Entre los principales obstáculos están: los permisos de importación; la obtención de divisas; las diferencias en el tipo de cambio; la aplicación de tarifas e impuestos; los costos de envío; los periodos de pedido y entrega de ejemplares.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s